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jueves, 21 de junio de 2012

Paráfrasis de un berrinche



I
Querubines salados
y demonios alados,
¡Me rondan
monstruos de la razón!
rastros y rostros de vos,
esquirlas de voz
bailan con los hijos de mi mente
preñada de nostalgia
(cerca de lo lejos),
uno ya no piensa: pare imágenes,
retratos impregnados
con el verde aroma de las ganas,
pálidos pétalos a punto de abandonar la rosa,
agónicas hojas saltando de la rama.
Alargo este largo brazo de neuronas
hasta tentar el futuro que espero,
escarbo con los memoriosos dedos
hasta el tuétano del porvenir.
Este instante en que soy
es útero que amamanta
el feto de mis anhelos,
al chiquillo que será,
crío de carne y cielo,
poblador de plazas y callejas
de la amorosa ciudad,
que ombligo sobre ombligo,
juntos edificaremos.

II
Un lúgubre maullido de silencio
ofrece mi voz en sacrificio
zarpazo de silentes númenes,
gatimorfo, ídolo roto
donde hinojo mi estridencia de cigarra.
Sucédeme,
sacúdeme,
sítiame de ti,
pues no puedo hablar tu nombre
sin decir tu falta
ni tejer tu silueta serpeante
con estambres e ideas
sobre este aire agujerado de recordaciones,
ni respirar sin oxidarme
con tu dióxido de ausencia,
o iluminar tu luz que madura oscuridades,
no puedo volverme loco, si no sos vos
quien secuestre mi cordura
para tu circo de enanos HIPOCAMPOS.

III
¡Poeta moderno!,
sentencian los hijos huérfanos del clasicismo:
no hay poesía sin rima, entonces digo,
esta diástole de evocación y anhelo
no es un pinche-poema, es decir
un lacayo de huestes academicistas,
sino estridente alarido que sacude corazones
prosaicos y arrítmicos
como el tuyo
o el que mece mi pecho.
La métrica no alcanza para medir hasta dónde la quiero.
Ni un hiato,
ni un diptongo,
ni una sinalefa
podrán romper la armonía tácita
del amor
(o la tristeza)
que le profeso.



IV
La sangre azul besa mis venas,
uno es el monarca de los tristes,
Zar que abraza un trono sin reina,
Sultán que oculta un cofre,
vacío de perlas,
porque es ella su tesoro.
Si mi mente tuviese el filo y la imaginación
para podar estrellas,
te alumbraría el sendero hacia mí,
con esquirlas de luz caídas del cielo
al suelo que pisas.
¡Preciosa caleña!,
¡de dónde sacaré la fuerza y descordura
para empujarte al olvido?
Sigo solo conmigo; lluevo sádicos peces
de mi sol sediento a tu luna de agua.
Esta ciudad de blanca noche,
de absurda noche,
con su luna de semen y semilla.
Do súbito ocurre un apagón de fantasías,
agujero de tristura atravesado
por un tranvía de recordaciones.
Preñadora de estériles imaginantes,
Alquimista de otoños en abril.
Sendero único, amarillo
en que camina mi imaginación,
roja puerta de Alicia
en que penetra mi sangre erguida
con un coro de reinas malvadas
país de maravillas
en que dócil te desnudas
con un cetro nervudo
entre las manos.

V
Preciosa de Cali, te vas contigo
me dejas sin mí,
temerosa a desposarte
con este cronopio que te canta:
sirque la erre fifando
rizqui, rizqui,
sirque la erre, nefanda y fráfila
porque la erre não fifa rizqui,
si tu mafa voz não face en triz
su resque
ê rizqui rizqui.
Este exquisito fama,
que se vale de la apodada jitanjáfora
por el regio vate mejicano,
te susurra al tímpano:
se duele de ti
se enferma de ti
y no se cura de ti,
ni a panacea de recuerdo.
Quiero terminar con esto
empezando con estotro,
desalando demonios
des/alando querubines.
Estos rastros o restos de vos,
no me alcanzan, ya, para armar algarabía,
ni si quiera para trepar
hasta el nirvana etílico
del mi Tío Chente.
Las mandrágoras han exhalado su fragancia…

Cantares: VII, 13.

VI
Preciosa, hembra de Cali,
colombiana, precolombina
anhelo empapar tus cóncavas oquedades
arponear tus tibios peces
zaherir tu pecho precámbrico
embeber tu piélago de labios y excrecencias,
mordisquear tu plancton sembrado de íntimas mandrágoras,
en que hordas de trémulos flagelos
ansían penetrar un sol ciego y repentino
que surge iluminando oscuridades
para esbozar al niño
mitad tú, mitad cielo,
que liados ombligo a ombligo,
tejeremos unidos,
con tu estambre
y mis saetas.


2 comentarios:

  1. ¿Esquirlas de voz o de vos? Después de la nostalgia uno queda igual o peor de desfragmentado.

    Saludos Poeta.

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